Bueno, pasaron dos semanas de mi última nota y acá estoy nuevamente para hablarles de mi último torneo. La mejora respecto al PTQ organizado por Dominaria/MtgMulligan fue mínima, pero suficiente para hacer Top 8! Efectivamente, de un honroso 6-2 pasé a un fundamental 6-1-1, empatando la última ronda con mi amigo Martín Quiroga para entrar, por la ventana, en el último puesto, al Top 8.
 
Extrañamente, después del zarpadísimo pool que me tocó en el PTQ anterior, esta vez era... estoy buscando las palabras precisas. Si, las encontré: una bosta. No tenía negro, el verde no tenía fatties, la única opción que me pareció viable en serio era Boros. “Buenísimo Boros”, me dijeron varios. “¿Tenés la 2/2 vuela por 1WW que tiene Heroic?”. Nop. “¿Alguna bomba?”. Nop. Ni siquiera jugué una rara en el mazo. Pero bueno, el juego del sealed será motivo de una próxima nota. 
 
Creo que la clave de este torneo es que fui con muchas menos expectativas. Es más, me levanté a las 8:30 y pensé “¿voy? ¿Vale la pena? ¿No tengo suficiente con estar testeando para el GP Santiago? Pero pensando en que en el anterior me había ido masomenos bien, y el formato es divertido, fui.
 
La cosa arrancó complicada, pero graciosa. Mientras la primera ronda se atrasaba y nos daban un listado de M14, yo jodía con Facu Zoccola, sentado en diagonal a mi, diciéndole “epa, esto con MtgMulligan no pasó”. Después, Adrián Zah enfrente mío abre Elspeth. Ya empecé a rezar para tener otra vez la rara mítica que tantos partidos me dio… e incluso Adrián me regaló el token de soldado para acompañarlo. Pero no, me llegó un pool horrible con el que armé este mazo.

 
Charlando después con algunos Pros en serio, como Mega Monsalve o Leo Calcagno, llegamos a la conclusión de que hubiese sido mejor sacar el Unicornio de Opalina y la Misionera de Heliod para poner 2 Excursionista Sátiro más. Si nos la vamos a jugar con el plan weenie, vayamos a fondo. Lo más raro igual fue que en casi todos los partidos tuve muchas tierras, llegando a juntar 7 para hacer el Beastbow del Emisario de Purforos… jugando solamente con 16 tierras! Y bueh, es Magic.
 
No voy a profundizar en cada partido, porque la verdad que no me lo acuerdo. Pero el mazo se notaba que era jugar 5 o 6 turnos. Me bajaban algo con resistencia 3 o 4 y se me llenaba “la mesa” (el culo es un poco guarango) de preguntas. Salvo que arrancara con alguna cosa encantada que se empiece a agrandar, todos los partidos eran justos. 
 
Pero casi siempre robaba o uno de los dos removals, o el que cuando entra gira, o algún trick para hacer los daños clave.
 
Bueno, cuestión que llegué a estar 3-0 y me toca contra Jonathan Rizzo. Él estaba con UG y los dos hablamos un poco de los mazos antes de jugar…. Pero sin dar mucha información. Además, me dijo que le había gustado mi nota del otro día, con el pool zarpado que me tocó y las diferencias opciones de armado que propuse.
 
Cuestión que le gano y empezamos a hablar sobre los mazos. A esa altura ya estaba al lado nuestro THE MAN, THE LEGEND, Mr. Smoke, el resto giladita, Corta la Bocha. Sí, MTG MULLIGAN THE MAN! Le muestro mi mazo, me muestra el suyo (me parecía MUCHO mejor) y él me dice “yo tenía un boros muy parecido en mi pool, pero me gustó más este UG”. Le digo “yo armé un UG, pero me faltaban bichos verdes grandotes, por eso jugué esto”. Entonces a él se le ocurrió la idea del crossover. Él analiza mi pool y yo el de él. ¡Veremos si lo podemos hacer!
 
Bueno, después de ganarle a Rizzo llegó el golpe de realidad y me ganó cómodo el eventual ganador del PTQ, Jorge Martínez Torales. Después gané la ronda 6 y le gané en la séptima la final del mundo a Spampi, que me había dejado afuera en el PTQ anterior. El primero fue un partido ULTRA PICANTE que merece un párrafo aparte. 
 
Pero como no me lo acuerdo, espero que Spampi que se lo acuerda mejor venga y lo cuente. Sino después trato de agregarlo a los comentarios.
 
Cuestión que con el 6-1 todos pensábamos empatar… pero parece que uno se iba a quedar afuera. En la última ronda me toca contra Martin “The Machine” Quiroga. 
 
Queríamos empatar, pero estaba compicado. Decidimos esperar un poco para ver qué pasaba y empezamos a jugar. Después de jugar un partido en el que le gané y empezar el segundo en el que pintaba que también lo corría decidimos empatar y arriesgarnos a entrar los dos. Salió bien y yo entré octavo.
 
Del draft no me acuerdo como fueron los picks, pero terminé con un BW mediocre… pero que me parece estaba mejor perfilado para el mirror que tuve en cuartos de final contra Sebastián Prillo. Pero esto es Magic, y después de ganarle bastante cómodo el primer partido tuve un flood horrendo en el segundo y un screw de varios turnos en el tercero para quedarme afuera.
 
Le hicimos el aguante a Martín en la final, pero en el partido decisivo las tres tierras de su mano inicial no alcanzaron, ya que nunca robó la cuarta y perdió.
 
Sobre el torneo y sus inconvenientes, lo único que voy a decir es que el parate previo a la ronda 7 fue culpa del programa que se usa para los torneos (WER) que es una porquería cósmica. Sí me pareció grave que se arranque tan tarde, habiendo citado a la gente a las 9.30. Lo del DQ del Top 8 es preferible que lo expliquen los jueces o Mauro. 
 
Yo la verdad que no vi que me mirara la mano, pero justamente no lo estaba mirando a él, miraba mis cartas. Tampoco voy a hablar de los jueces porque la mayoría son amigos míos y a Mauro no lo conozco. Pero a esta altura somos todos grandes y sabemos cómo se maneja un FNM, un GPT y un PTQ. Seamos serios chicos, nada más.
 
Este fue mi reporte para TMT del 2º PTQ Valencia 2013 y espero que les haya gustado! 
 
Chau! (todavía hay gente que se acuerda de Nivel X, no?!?!?!)

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