ImageHoy te quiero hablar a vos, si a vos pebete, a vos que nunca te llevaste una materia, que terminaste el secundario y sos la joya de tu familia, vos que sos joven y te queres llevar la vida por delante. A vos te quiero decir: ahora que se terminaron los regionales de Buenos Aires y nunca pasaste de la posición 46 te ponés a pensar en tu cuarto y decís “Yo siempre fui un alumno ejemplar, no como los delincuentes de mis amigos, y ellos clasificaron. No puede ser que no entre, me voy a jugar el último clasificatorio aunque haya que viajar mas de un día en bondi y me tenga que comprar un marcador para dibujarme de nuevo la anatomía”.

Con tu actitud triunfalista, agarrás tu mochila llena de cartas y comenzás tu viaje hasta el último torneo clasificatorio: en las afueras de Punta Chongo en la provincia de Santa Cruz, en un local llamado “Muerte al porteño”.

Ves a los jugadores locales liderados por “el negro Matirlo”, famosos por tomarse una damajuana de kerosén mientras se comía al líder de Air Bag. Todos te miran con cara de pocos amigos y vos no sabés que hacer, estás un poco nervioso pero te decís a vos mismo “No, yo terminé todas las materias, mi vieja me dice que no hay nadie como yo, que era su chiquitín especial pero que ya estoy hecho todo un hombre. Yo tengo que ganar esta invitación, tengo que convencer a mis amigos que el mazo que inventé es invencible”. Pero la pifiaste un poco, porque tu mazo no es ni mas ni menos que una pedorreada, muchos aceleradores de mana como Elfos de Llanowar, Aves del paraíso y 4 Urza's Factory para generar muchos tokens y ganarle a tu oponente de un solo ataque. Una pavada total, pero vos estas seguro que es tu forma de ganar la invitación, ¡¡¡que nabo que sos!!! 

Ronda tras ronda vas ganando increíblemente. Claro, a Punta Chongo no llegan muchas cartas así que tus oponentes te juegan cosas tan poderosas como Deslizador de sal, Cazador nessiano, Asesino tritón ¡¡¡que no te hacen nada porque tus tokens no cruzan islas!!!, este es tu torneo. En la cuarta ronda, mientras jugás tu segunda Urza’s Factory, el jugador de la mesa 8 le revoleo una silla al organizador -luego de  recibir un game loss por usar cartas de Homelands- al grito de “basta de robar para la corona”. En un segundo vuelan todas las mesas, todos los presentes se dividen en dos bandos, por un lado la banda del negro Matirlo y por el otro la del pelado Betraña, también conocido como el percha, apodo ganado luego de hacerse emperchado a un batallón de conscriptos en el ´84. ImageLa gente está como loca, uno de la banda del pelado, le entra a pegar al pekinés de la vieja del organizador con un fierro porque le comió un bosque foil. Un chino, de la banda del Negro y que previamente se había fumado un sahumerio de maní, estaba tan sacado que le empezó a tirar piedras a un póster del Ángel de Serra mientras gritaba “Atrás, ángel de la muerte, aun no a llegado mi hora… todavía no la puse”. Un perro de la calle aprovechando el descontrol entró y se enfiesto a un pikachu que estaba de oferta y le gritaba “¿te pica ahora ratón maricón?”.

 

El clima era un descontrol, una locura total, te paras sobre la mesa y gritas “paren inadaptados sociales, estamos en un evento regulado por la DCI, todos nuestros actos pueden y serán sancionados, aclaremos nuestras diferencias en paz”. Uno de la banda del negro se te acerca y mientras te apunta con el muñón de su brazo -ya le habían cortado la mano para pagar una deuda de juego- te dice: “¿Qué te pasa pibe? Acá no estamos jodiendo, por que no te olivas para Buenos Aires?”. Pero vos no te podés quedar así, vos terminaste todas las materias –y no te llevaste ni un cuatrimestre a diciembre!- y les decís “Ignorantes, ustedes se hacen los bananas en grupo pero solos no se aguantan ni a Guido Suller”.

 

No, no, no, no, loco enfermo, decilo conmigo: “Soy un loco enfermo, tengo que dejar de mirar Gran Hermano Famosos porque me hace mal”. ¿Qué hacés? ¿Sabes qué te va a pasar? Te van a agarrar de las bolitas y te van a transformar en el primer tiki taka viviente!.

Dale, no seas loco. Quedate en tu casa, todavía faltan las carnicerías, a no desesperar.

Y además, en el fondo, es un juego nada mas.

No?