Como comenté en la nota anterior (Volver a Magic, ese amor que nunca se olvida), había dejado Magic para poder pagar un viaje de egresados. Ampliando sobre el tema, en esa oportunidad “regalé” el mítico mazo de Kai Budde (monobrown) y un Red-Green destroyland más algunas cartillas de gran valor que mejor dejo de pensar en ello o más vale espero el tren de espaldas… Pero nunca aclaré cómo volví al vicio de las cartas ni mi experiencia en ese trámite y lo que aprendí de ello. Me permito dejarles algunos tips a quienes quieran retomar el juego y tal vez se aplique también a los nuevos jugadores que quieran incursionar en este hermoso mundillo, y si me permiten, lo voy a hacer desde mi vivencia personal, tratando de amenizar el “trauma” de volver al ruedo:

“Me voy a armar el Monobrown que vendí” pensé. Claro, Leo, las City of Traitors que vendiste  a 100 pesos cada una siguen estando lo mismo que hace 11 años y además, se re usan... La idea de retomar el juego rápidamente se puso en duda al ver los precios actuales de las cartas antiguas y su potencial poca utilidad en el juego de hoy.

Sentimentalmente uno se liga a cartas que lo han marcado como jugador y más aún en sus comienzos, eso es inevitable (¿o soy el único que tiene cartas “mediocres” pero entrañables en estado perfecto y/o en carpetas apartadas del resto del “vulgo”?). Instintivamente, al volver a Magic, y más después de tanto tiempo, uno quiere recrear sus antiguas glorias, rememorando esas batallas épicas que sólo se veían en jugadores experimentados en las mesas del local frecuentado o en la confitería del colegio cuando jugaban pibes más grandes (olvidate de querer copiar a los pro que ven ahora en YouTube, ni pienses en streaming, a duras penas teníamos mail y alguna revista como guía de precios y tendencias). Inmediatamente, y por más que ames ciertas cartas de antaño y la nostalgia te llene el corazón, uno comienza a ver que la combinación entre Thran Golem y Destructive Urge no es tan buena como un solo vello oculto de un Emrakul y ahí empieza a abrirse camino el nuevo mundo. Actualmente internet nos ofrece la posibilidad de ver partidas, listado de mazos, conocer qué se juega actualmente y dónde, tenemos bases de datos completísimas con motores de búsqueda que permiten refinar parámetros desde un celular aún sin estar conectados continuamente a internet, por lo que el miedo por desconocer estos aspectos ya no es impedimento para volver a retomar este hermoso juego. Pero, ¿por dónde empezar? ¿Cómo y con qué volver? ¿Qué comprar? 

Antes que nada, acercate:

No, a la pantalla no, acercate a los lugares y puntos de encuentro en donde se juega Magic, podés encontrar esta info desde la misma página de wizards (http://locator.wizards.com/). La experiencia de otros jugadores es invaluable. Los consejos que vas a conseguir de esa forma no los vas a leer en Internet, al menos no con la claridad y la paciencia que muchas personas pueden dedicarte si no entendés algo o necesitás un ejemplo práctico sobre reglas. Todo el conocimiento se complementa de esa forma ayudándote, indefectiblemente, a comenzar, recomenzar y/o a mejorar.

No compres compulsivamente:

Suele pasar al volver o recién comenzar que todo te resulta demasiado bueno, y por lo general es demasiado malo o una mezcla que sin la ayuda de otros no podés definir bien. En mi caso, compré dos cajas de boosters de la edición Theros y a pesar de los buenos singles que traía (no me voy a quejar de los tres Thoughtseize y las profetas), en general, el mazo que armé fue basado en otras ediciones, desperdiciando dinero.

Paciencia, vas a perder y mucho, recurrentemente y de todas las formas posibles:

Al menos sería lo más lógico. He participado en varios torneos en mi vuelta y por lo general, no gané nada (una sola vez un booster) aunque fui mejorando día a día haciendo más sólido mi juego y mi entendimiento del mismo. Hay quienes cuentan con la ventaja de conocer las cartas que fueron saliendo con el tiempo y las sinergias que se posibilitan a partir de su combinación. En mi caso, yo conocía las antiguas cartas y las demasiado recientes, en el medio, un bache enorme de ignorancia que se va llenando con el tiempo, la paciencia y la experiencia. Visitá todos los torneos que puedas, aunque no los juegues y si los jugas que no importe tanto si pierdes, el fracaso sería no aprender de ello. El GP es una excelente oportunidad para ejemplificar esto.

Elegí tu formato:

El que mucho abarca, poco aprieta, según dicen, y no se pueden abarcar dos o tres formatos de golpe y pretender avanzar en ellos a la vez en forma constante y sólida. Si es por la gente (público, llamémosle) que reúnen los formatos, hoy en día se presentan muchas variedades de formatos aún en la misma tienda. Tené en cuenta las rotaciones, costos y utilidad de las cartas (o pregunta acerca de ello y saca tus propias conjeturas al respecto). Yo comencé por un standard, rápidamente me di cuenta que Commander era lo mío y los precios que pagué de más por las cartas del standard de turno, bueno… no pude amortizarlos correctamente, por decirlo de una forma elegante.

No tengas miedo ni vergüenza en consultar:

Cuando comencé nuevamente, estaba muy frustrado, con la cabeza entre las manos sentado en un rincón de la tienda, no me gustaba mi juego como tampoco mi mazo (BUG, totalmente anti meta, estaban con las devociones monoB y monoU y yo jugando de a tres colores), se acercó un pibe (Cindy, gracias, de paso) para tutorearme el mazo y aclararme cositas. Obviamente le agradecí y me dijo algo que me quedó grabado: “a veces sin una mano no vamos ni a la esquina”. Y es verdad. Además hay grupos de reglas dando vuelta por las redes sociales así como de los diferentes formatos que no van a dudar en ayudarte.

Recordá por qué jugás:

Te ayudará a decidirte finalmente, en mi caso, es el amor a las cartas lo que me mueve, no ganar o perder o los premios, por lo que los formatos casuales son en donde me muevo, actualmente juego Commander con los mazos más raros que puedo armar, enfrento a oponentes iguales de “floridos”, por lo que refinar a la perfección mi juego no me satisface tanto como tener el placer de bajar una carta de tiempos inmemoriales por el mero placer de jugarla sin saber con qué tipo de respuesta puede llegar a sorprenderme mi oponente, todo resulta divertido. Si el ambiente competitivo es lo tuyo, y lo tienes claro, eso te permitirá concentrarte en el aprendizaje que ello requiere, la concentración de cada match, el estudio de cada mazo del meta para hallar grietas en las estrategias y mazos de tus potenciales oponentes y cubrir tus falencias y debilidades acorde a tu rival.

Repito algo del post anterior: Magic tiene tanta variedad… Es poco probable que aún sabiendo todo esto, aún no te animes a volver a esta pasión que nos llama siempre. Las cartas se consiguen más fácil que nunca, lugares hay, gente también, ahora es el momento, con un GP a la vuelta de la esquina (durante el fin de semana del 26, 27 y 28 de Junio) como incentivo adicional... ¿Qué esperas? Acercate, practicá, preguntá y antes que te des cuenta (no importa cuánto hayas estado sin jugar, o si recién comenzás), vas a estar enfoliando los 75 cartones (40 o 100 quizás) que te permitirán vivir esa inexplicable sensación de jugar Magic.

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